Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine (1993, Sega Genesis)

mayo 3, 2008

Continuando con el post anterior sobre Sonic Spinball, ahora les hablaré sobre Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine, el juego de Genesis basado en The Adventures of Sonic the Hedgehog. La verdad es que es un tanto impreciso decir que el juego se basa en una serie de Sonic, cuando el juego mismo no nombra o hace referencia al propio Sonic en momento alguno.

El título del juego me resultó engañoso cuando lo jugué por primera vez. Al leer “Dr. Robotnik”, inmediatamente me imaginé que tendrías que controlar al mismo Dr. y tratar de apoderarte del mundo. Por bien que nos caigan los héroes, hay que admitir que de vez en cuando dan ganas de ser un villano y arrasar todo a nuestro paso. Sin embargo, en el juego no controlas a Robotnik, de hecho creo que no se pudo ser Robotnik ni ningún otro villano en los juegos de Sonic sino hasta Sonic Adventure 2, que tengo entendido que es malísimo (yo de chico estaba emocionado por jugar el Sonic Adventure pero no pude hacerlo sino hasta hace dos años, y la verdad estuvo más o menos hasta que vi que nada más una quinta parte del juego era parecida a jugar a un Sonic).

El juego inicia con una introducción en la que se ve a Robotnik explicando su plan a Gallotronic y Chatarra, su par de inútiles secuaces. La trama involucra un artefacto de Robotnik llamado “Mean Bean-Steaming Machine”, que sirve para robotizar únicamente a las gomitas (o “beans”, como les dice el juego) habitantes de un pueblito de Mobius llamado Beanville, el cual hasta ahora no representaba una amenaza para sus planes de conquista. Las gomitas son encerradas y literalmente apiladas en mazmorras, y llevadas a la máquina en grupos de cuatro. Tú, el héroe (el juego no explica de qué héroe se trata; podría ser Sonic, pero no hay seguridad de ello), has descubierto su plan y piensas agrupar a las gomitas para ayudarlas a escapar, pero has sido descubierto, y ahora debes enfrentarte a los carceleros de Robotnik…

Empieza el juego y resulta que es una americanización de Puyo Puyo, un puzzle japonés ideado por Compile en 1991 que nunca se llevó a América íntegramente sino hasta 2004, con un juego de Game Boy Advance llamado Puyo Pop Fever. Ya antes los americanos habíamos disfrutado del concepto de Puyo Puyo, sólo que en versiones regionalizadas, como Kirby’s Avalanche para Super Nintendo, Qwirks para PC (en cuya caja aparecía el creador de Tetris, Alexey Pajitnov) y Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine.

El concepto es el siguiente. Todos los niveles del juego los juegas contra algún robot carcelero al cual tienes que llenarle la mazmorra de gomitas antes de que él llene la tuya. En la mazmorra de cada uno van cayendo pares de gomitas cuya caída puedes acelerar (como en Tetris), puedes rotarlas (también como en Tetris) y tu misión es juntarlas en grupos de cuatro del mismo color. Esto las ayuda a escapar y además crea gomitas transparentes o “refugiadas” que caen en la mazmorra de tu oponente, causando que ésta se empiece a llenar más de la cuenta y que se le entorpezcan las jugadas. Por supuesto, él puede hacer lo mismo. Para crear bastantes gomitas refugiadas debes hacer combos (elminar más de cuatro gomitas a la vez) o cadenas (hacer que varios grupos de gomitas sean eliminados en una sola jugada), que entre más grandes sean más gomitas refugiadas crearás (yo que no tengo paciencia para los puzzles lo tengo difícil).

Las gomitas refugiadas no pueden ser agrupadas, sólo pueden desaparecer junto con un grupo vecino que se vaya en ese momento. Eventualmente la mazmorra de alguno de los dos colapsará; de ser la tuya, perderás y tendrás la opción de continuar jugando (creo que tienes continues ilimitados); si es la de tu oponente, pasarás de escena y te tocará jugar contra alguien más difícil. Así irás pasando de robot en robot, encontrándote con personajes como Chatarra, Gallotronic y eventualmente el mismo Robotnik.

Son de notar las expresiones que ponen los robots cuando van ganando o perdiendo, lo cual te ayuda también a saber si estás jugando bien o no.

Aparte del modo principal o de “escenario”, hay un modo versus para jugar contra un amigo y un modo de “ejercicio”, que consiste en jugar tú solo liberando gomitas y sacando puntos. Puedes si quieres jugar contra un amigo y no hay gomitas refugiadas de qué preocuparte. Esto no quiere decir que no tendrás dificultades, ya que vas pasando niveles, y las gomitas irán cayendo más rápido en cada uno, lo cual te dificultará hacerlas desaparecer. En este modo aparecen dos personajes interesantes.

En los juegos de Puyo Puyo normales aparece este personajillo anaranjado, llamado Carbuncle (si eres Jeremy Trigger, de Sonic Clan, y si estás leyendo esto, ¡dime si no se parece Carbuncle a Kero!), que creo que es mascota de la heroína o algo así (en Puyo Puyo está perfectamente especificado que controlas a una chica). En Dr. Robotnik’s… aparece bajo el nombre de Has Bean, y se nos presenta como una gomita robotizada que de algún modo recuperó su voluntad y está del bando de los buenos (como Sir Charles Hedgehog). Cuando estás en los niveles avanzados, de vez en cuando saldrá de donde está y caminará por la mazmorra un rato. Toda gomita por la que pase se hará del mismo color y desaparecerá.

El otro personaje es Big Bean, una gomita inmensa que también aparece cuando vas en niveles avanzados. Al caer, aplastará y hará desaparecer a cuanta gomita esté en su camino.

Los gráficos son buenos, aunque como la mitad están sacados de otro juego se puede decir que los programadores fueron algo flojos en este aspecto. Los robots y el mismo Robotnik están bien hechos, aunque no se parecen exactamente a sus contrapartes de la serie. El sonido no es cosa del otro mundo, aunque hay algunas voces digitalizadas y la música del modo ejercicio es la mejor de todo el juego.

Este es el final del post de hoy, pero el próximo fin de semana completaré esta serie de posts hablando del (injugable) fangame de SatAM. Hasta la próxima.

Puedes bajarte este juego de:

http://zcu.110mb.com/Weird%20Gaming/Dr.%20Robotnik%5C’s%20Mean%20Bean%20Machine.zip

Recuerda que requerirás un emulador para jugarlo.

-Ognimod-


Sonic Spinball (1993, Sega Genesis), el juego basado en los cómics de Sonic

abril 25, 2008

Este es el primero de tres posts dedicados al héroe de Sega e ícono de los años noventa, el famoso Sonic the Hedgehog. En ellos, sin embargo, no contemplaré los juegos principales (Sonic 1, 2, 3, Sonic y Knuckles, etc.), sino otros, que se basaron en unas interpretaciones del personaje que pocas personas fuera de Estados Unidos conocen o recuerdan.

En 1993, Sonic saltó a los medios impresos y audiovisuales con la publicación de un cómic y dos series de televisión libremente inspirados en sus aventuras. En esos formatos se contemplaba un panorama distinto al de los juegos, en los cuales Sonic debía enfrentarse al Dr. Robotnik (hace 15 años no lo llamaban Eggman, salvo en Japón), el cual pretendía usar el poder de las legendarias Esmeraldas del Caos para adueñarse del mundo.

En el cómic, hecho por Archie Comics, Robotnik ya se había adueñado del mundo (un planeta ficticio llamado Mobius, que era nuestro propio planeta pero en un futuro distante) mediante un golpe de estado, y había usado su ejército de robots para transformar el otrora paradisíaco lugar en un desolado y contaminado cementerio. Robotnik estaba aniquilando a toda la resistencia, sometiéndolos al proceso de “robotización” que consistía en transformar a la gente en máquinas sin voluntad, serviles a las despóticas órdenes del tirano.

Pero en algún lugar del Gran Bosque, lo único que quedaba sin contaminar del planeta, se escondían los Freedom Fighters, una alianza rebelde dirigida por Sonic y la hermosa princesa Sally, y conformada por Tails, Antoine (un coyote francés algo miedoso), Boomer (una morsa ingeniera) y Bunnie Rabbot (una coneja cyborg que Sonic salvó de robotizar). Juntos representaban la única esperanza de derrocar al villano y devolver a Mobius su gloria perdida. El cómic era algo infantil en sus inicios, siempre respetando la infantilidad del juego. Robotnik, pese a ser el dueño de todo, no dejaba de ser el científico atolondrado y fracasado de siempre, y sus planes para eliminar a los Freedom Fighters rebasaban lo ridículo en ocasiones. Después el cómic se fue haciendo más maduro, y aún hoy se publica.

En una de las dos series, llamada “The Adventures of Sonic the Hedgehog” (Las Aventuras de Sonic el Erizo), producida por DiC (que irónicamente también produjo la serie de Mario) y transmitida en USA los días de semana por las mañanas, se respetaba más la trama de los juegos. Sonic y Tails frustraban constantemente los planes de Robotnik, quien quería conquistar Mobius y se hacía ayudar por dos robots lacayos llamados Scratch y Grounder (Gallotronic y Chatarra en español), que contribuían al fracaso de sus planes. En esta serie aparecieron las Esmeraldas del Caos, que otorgaban cualidades como la invencibilidad, la capacidad de devolver la vida, la invisibilidad, etc. Al estilo de GI Joe, Sonic aparecía al final enseñando la moraleja del episodio y aconsejando a los espectadores sobre temas como los estudios, no huir de tu casa, las drogas y hasta el acoso sexual. La serie duró 65 episodios a lo largo de una sola temporada.

Pero en la otra serie, llamada simplemente “Sonic the Hedgehog” (apodada “SatAM” por “Saturday AM”), producida también por DiC y transmitida en USA los sábados por la mañana, las cosas eran muy diferentes. La trama era similar a la del cómic, pero ahora Robotnik era más fiero y despiadado (aunque su participación en la serie normalmente se limitaba a permanecer sentado en una sala de control desde la cual ladraba órdenes a Snively, su sobrino y secuaz), y las historias eran más serias y oscuras. El ambiente era similar a una mezcla entre Star Wars y Blade Runner. En esta serie también se profundizó más en la relación entre Sonic y Sally. Mientras que en los comics simplente se caían bien, en la serie estaban enamorados, y su romance era parecido al que tenían Luke y Leia antes de darse cuenta de que eran hermanos. Este amor influyó en la trama del cómic, donde terminaron enamorándose también.

Por desgracia, los ratings descendieron en favor de los Power Rangers, lo que causó la cancelación de la serie en 1994 tras sólo 26 episodios a lo largo de dos temporadas.

Algunos fans acérrimos (yo diría obsesionados) de SatAM tienen una teoría conspirativa según la cual Sega de Japón ordenó sacarla del aire, porque no les gustaba y nunca les gustó que hubieran reinterpretado la historia de Sonic (Sega de Japón y de América eran más enemigas entre sí que de Nintendo en ese entonces). Supuestamente, Sega también impidió, y aún está impidiendo, que se inicie la producción de una película basada en la serie, que de aparecer demostraría ante el mundo que Sonic americano es mil veces mejor que Sonic japonés, y eso no se puede permitir, a pesar de que es la verdad absoluta e indiscutible. Por supuesto, esto no son más que simples opiniones forzadas y paranoicas de un grupo de gente que las tiene por hechos históricos y que por desgracia pone en mal lugar al resto de fans de SatAM que no tienen ningún problema con el Sonic japonés, entre los cuales estoy yo.

En ambas series, la voz de Sonic en inglés era la de Jaleel White, a quien algunos recordarán como Steve Urkel. White dotaba al personaje de una personalidad egoísta e impulsiva, pero siempre dispuesta a dar una mano y vivir bien con los demás.

Aún cuando estos formatos no fueron explotados debidamente salvo por los cómics (en especial SatAM), se llegaron a lanzar dos juegos oficiales basados uno en los cómics y otro en la primera serie. Un tercer juego que iba a basarse en SatAM fue cancelado, pero se puede ver un video aquí: http://www.youtube.com/watch?v=Gzctak81BLc

El juego al que se dedicará este post es el basado en los cómics, Sonic Spinball.

Sonic Spinball es, hasta ahora, el único juego de Sonic en ser desarrollado por Sega de América. Según su historia, Robotnik ha construido una fortaleza secreta en el Monte Mobius, un volcán activo cuya lava (junto con las Esmeraldas del Caos) sirve como fuente de energía. Robotnik quiere usar la fortaleza para robotizar animalitos y usarlos como esclavos. Sonic y Tails preparan un ataque aéreo, pero fallan, y Sonic es lanzado al agua. Afortunadamente, se salva y descubre que está dentro de la fortaleza de Robotnik, quien previendo una invasión, la ha dotado de un “Sistema de Defensa Pinball”, diseñado especialmente para detener a Sonic.

Se suele pensar que el juego se basa en SatAM, sin embargo pienso que se basa en los cómics porque el diseño de personajes es más reminiscente de los mismos, Robotnik no es tanto el tirano feroz de la serie como el tirano frustrado de los cómics y no hay enemigos que recuerden a la serie (salvo el gallo mascota de Robotnik, que sale de vez en cuando), como los SWATbots (o polirobots).

En esencia, el juego es una versión extendida de aquellas partes en el Sonic 2 donde podías hacerte bolita para recorrer unas mesas de pinball. Para desactivar la fortaleza, Sonic debe encontrar las Esmeraldas del Caos, y para hacer eso deberás pasar a través de constantes peligros y adversarios.

Como es un pinball de misiones, para obtener las Esmeraldas debes cumplir ciertas tareas. Por ejemplo, debes activar unos botones que hacen drenar el estanque de desechos donde está la primera Esmeralda, luego usar unos conductos para ir al nivel superior, en el que debes usar un barril como balsa para ir al estanque, ahora vacío, y tomar la Esmeralda.

Luego, en el mismo nivel superior, hay que hacer camino hacia un sistema de rieles en el que cada camino dirige a una de las dos esmeraldas siguientes, para lo cual hay que dar tres vueltas alrededor de un punto específico (destruyendo gusanos mecánicos en el proceso) para que se abra una puerta, o bien pasar por un túnel y destruir los barriles que lo bloquean para despejarlo. Pero antes de tomar cualquier camino, hay que usar una palanca para bajar uno de los dos puentes que hay en las vías, que de otro modo te llevaría lejos de la Esmeralda. Todo esto ayundándote de los flippers, como en todo pinball, y tratando de no caer al vacío, la lava, las fauces de una serpiente marina o lo que sea. En ocasiones, puedes manejar a Sonic normalmente, sin necesidad de estar hecho pelota, aunque normalmente es para alejarlo del peligro o para dar saltos hacia algún lugar de otro modo inalcanzable.

Para ayudarte, los escenarios están llenos de flechas y lucecitas indicándote los puntos importantes del tablero, así como mensajes en la parte de arriba dándote pistas. El juego no tiene la misma velocidad que un Sonic común, pero tiene velocidad, que es lo importante, así como bastante acción. Gráficamente no es una maravilla, pero los personajes se parecen en el mínimo detalle a los de los comics. La música y el sonido son de muy buena calidad, de lo mejor que se puede oír en un Genesis.

Al obtener todas las esmeraldas de una escena, puedes enfrentarte al jefe de la misma. Los jefes no dan mucha batalla excepto por Robotnik al final, y esto se complica más con el hecho de que no tienes continues ni nada parecido. Si pierdes, te toca empezar desde el principio otra vez.

El juego no es muy largo, nada más son cuatro niveles que abarcan un desagüe, una caldera, el núcleo de la máquina robotizadora y la batalla final contra Robotnik.

Entre niveles, pasas a un minijuego donde Sonic maneja una máquina de pinball intentando hacer puntos cumpliendo una misión específica. En el minijuego que sigue al primer nivel hay aún más indicios de que el juego se basa en los cómics, con algunos elementos de SatAM tirados al azar.

En él, Sonic debe usar la bola para destruir unos robotizadores en los cuales se encuentran sus amigos atrapados, con Robotnik en el medio moviéndose y tratando de bloquearte los tiros. La cara de Sonic y el que los robotizadores sean cilíndricos son completamente extraídos de SatAM, sin embargo los personajes a rescatar no tanto.

Seguro, ese es Tails en la foto de más arriba… ¡pero miren a los otros! Después de Tails, están Sally, Boomer (que se llamaba Rotor en SatAM), Bunnie y un perro que tenía Sonic en los cómics, llamado Muttski, que apareció en SatAM brevemente. Todos salvo por Tails son réplicas exactas de sus contrapartes en el cómic, y si bien es verdad que aparecieron con ese aspecto en un episodio de SatAM, este juego apareció cuando SatAM ya estaba bien avanzado, lo cual refuerza más el basamento del juego en los cómics.

Este es el final del post de hoy. El próximo fin de semana comentaré el juego que se basó en Adventures of Sonic the Hedgehog, y después, el (horroroso) fangame de SatAM. Hasta la próxima.

Tú también puedes jugar a este juego. Bájatelo de:

http://zcu.110mb.com/Weird%20Gaming/Sonic%20Spinball.zip

Para correrlo usa un emulador de Sega Genesis/Mega Drive, te recomiendo Gens+.

-Ognimod-