Earthworm Jim (SNES, 1994)

mayo 25, 2008

Para los que se toman la molestia de regresar al blog cada cierto tiempo a ver si ha sido actualizado, el retraso de una semana se debió a que el pasado viernes defendí mi tesis de bachillerato. Pronto me graduaré de bachiller y tomaré un descanso del estudio, que emplearé en escribir en este blog y en otras cosas que no les voy a decir. Bueno, pero ese no es el punto.

El juego de hoy es Earthworm Jim, un plataformas de acción aparecido en 1994. Lo reseño parcialmente a petición de mi padre y parcialmente por nostalgia propia. La particularidad de este juego no es su jugabilidad o su enganche, sino el humor absurdo que maneja. Este factor debe quedar perfectamente aclarado desde el principio, pues estará presente en cada uno de los aspectos del juego de los cuales hablaré.

Empiezo por su historia. Durante una batalla espacial entre las fuerzas del cazarrecompensas Psy-Crow (un cuervo astronauta) y un capitán renegado, cae al espacio el super traje espacial cibernético indestructible de ultra-alta tecnología que éste robó, yendo a dar al campo gravitacional de la Tierra y cayendo encima de Jim, una lombriz que vive una vida normal cavando huecos bajo tierra y huyendo de cuervos hambrientos. Jim, por mera suerte, queda dentro del traje, y una interacción se produce entre las partículas espaciales del traje y el cuerpo de Jim, causando que éste evolucione a la velocidad de la luz. Jim pronto descubre que puede controlar los movimientos del traje, así como que éste le da una asombrosa fuerza. Psy-Crow, en busca del traje, llega a la Tierra y Jim lo oye por casualidad hablando con la abominablemente horrenda Reina Slug-for-a-Butt (precedido de una cantidad de adjetivos descalificativos que no transcribiré aquí), que había mandado a hacer el traje esperando que la hiciera más hermosa que su hermana, afortunadamente más linda y menos parecida a ella, la princesa What’s-her-Name. Jim, entusiasmado por oír sobre una princesa, decide lanzarse a una búsqueda intergaláctica intentando encontrarla y a la vez poniendo el traje lejos de las garras de los villanos.

El juego es un híbrido entre disparos y plataformas, en el que llevas a Jim a través de los niveles intentando llegar al final. Jim va armado con una pistola, que cuando se le acaba la munición, se va recargando sola lentamente hasta llegar a 100, pero puedes aumentar la munición recogiendo armas, también la puedes actualizar a un arma de plasma recogiendo el ítem adecuado, aunque cada arma de plasma tiene una sola bala y si las gastas tendrás que usar la pistola normal otra vez. Afortunadamente puedes recoger varias armas de plasma, que harán las veces de municiones para dicha arma. Otro método de ataque es dar latigazos, para lo cual Jim se saca a si mismo del traje y se usa a si mísmo como látigo. Esto también te sirve para colgarte de ganchos que salen del techo o de las paredes, para alcanzar lugares alejados.

Para recuperar tu energía, vas recogiendo átomos azules, aunque también puedes recoger átomos anaranjados que recargan tu energía al 100 por ciento.

Al principio parece ser un juego más del montón, sin embargo está tan lleno de sarcasmo y de chistes tan traídos de los pelos, que rápidamente sobresale de entre los demás y se convierte en un juego como ningún otro.

Por ejemplo, en esta parte del primer nivel, una vaca nos impide continuar avanzando. Lo primero que se nos puede ocurrir hacer es saltar sobre ella, pero esto no es posible. ¿Qué hacer? Habiendo notado que la vaca está parada en el extremo de un tronco, sobre cuyo otro extremo cuelga peligrosamente una pesada nevera, la solución lógica en este caso es pegarle un latigazo a la nevera para que caiga sobre el tronco y catapulte a la vaca lejos del camino. Así, escrito, parece ridículo y forzado -pero cuando lo ves por primera vez resulta tan extraño y tan bizarro que no puedes evitar reírte. Así funciona el humor del juego; la cantidad de sitauciones presentes son absolutamente extraordinarias, tanto, que terminan por moverte a risa, por menos graciosas que parezcan.

Situaciones como las que describo abundan en el primer nivel y en todos los demás. En las fotos podemos apreciar un atajo en forma de inodoro (cómo se accede a él es uno de tantos secretos del juego, que son divertidos de encontrar), la necesidad de escalar una cinta transportadora por la que caen campanas, televisores, peceras y conos de estacionamiento y una batalla contra un Transformer hecho de neumáticos que tiene la facultad de dar pisotones que hacen que caigan trombones del cielo y dispara yunques desde dentro de sí mismo.

Todo esto lo vemos a través de unos gráficos maravillosamente animados que parecen directamente extraídos de una caricatura, con los personajes haciendo gestos caricaturescos (las cosas que hace Jim cuando no lo manejas por un rato son de risa total). Sobre todo en el primer nivel, el efecto de luz que se produce dependiendo de si el sol está escondido detrás de las nubes o no es magistral. Al lado de esto están los geniales efectos de sonido, algunos extraídos de las caricaturas clásicas. La música si es algo normalita.

Una habilidad de Jim que me olvidaba de mencionar es su capacidad de aligerar sus caídas usando su cabeza como hélice.

Como se supone que Jim va por la galaxia buscando el planeta donde vive la princesa (y, por desgracia, la reina), los diferentes niveles suceden en planetas diferentes. El segundo planeta es básicamente el Infierno, en el que podemos apreciar otra muestra de humor extraño. La música de fondo es una pieza clásica (“Noche en la Árida Montaña”, la penúltima pieza de la película Fantasía), la cual tortura tus oídos por un rato antes de que el disco se raye y dé paso a otra tortura sonora digna del mismísimo infierno… ¡MÚSICA DE ASCENSOR! (¡aaargh, nooooooooooooo!) En este lugar serás atacado por sombras con dientotes, así como acechado por llamas del infierno que surgen de repente o que son activadas cuando sin querer pisas un hueco en el suelo que hace que una gran llamarada te persiga. También hay una especie de toboganes en forma de garras y muchas púas con las que clavarte.

Además, deberás pegar latigazos a poleas para que abran rejas, que generalmente estarán custodiadas por abogados que te lanzan papeles y se defienden usando sus maletines, así como que a la mitad debrás enfrentarte a un hombre de nieve que escupe fuego.

Las batallas contra los jefes también tienen su dosis de absurdidez. El primer jefe es Chuck, el basurero, el cual controla un imán que deja caer cajas que tienes que empujar hacia un resorte para que le golpeen a él, que está suspendido en el aire, y que empezará a vomitar peces cuando lo golpees. Luego viene el gato Evil, amo y señor de los infiernos, el cual te disparará bolas de fuego que deberás saltar para que derritan el pilar sobre el que se sostiene la plataforma donde está él, causando que caiga y puedas recuperar tu traje. Después de eso, él te atacará desde las sombras; deberás dispararle nueve veces (correspondientes a sus nueve vidas) para vencerlo.

Nunca pude pasar del tercer nivel, pero las situaciones raras no terminan ahí, pues tengo conocimiento de que deberás hacer cosas como dirigir un módulo submarino antes de que se le acabe el oxígeno (¡CÓMO ODIO ESA PARTE!), cabalgar sobre hámsteres carnívoros gigantes, competir en salto de bungee contra el Moco Mayor (un gobernante de un planeta de mocos y flema) empujándolo contra las paredes para que se rompa su cuerda, se caiga y sea devorado por un monstruo, explorar un intestino y proteger a un perrito de ataques de tentáculos y platillos voladores, cuidando de que no se haga daño, o de lo contrario se convertirá en un monstruo asesino y volcará su frustración contra ti. Sin olvidar, por supuesto, el nivel 5 (adecuadamente llamado “Level Five”), en donde recuerdo que hay una lucha contra un pollo cyborg mientras caes por un precipicio y en algún momento creo que se van las luces y tienes que guiarte sólo usando tus ojos, que, como sucede en las caricaturas clásicas, son lo único que se ve en pantalla.

Todo esto eventualmente te conducirá a Buttville, el oscuro planeta de la Reina Slug-for-a-Butt y de la princesa. Son situaciones tan raras y descabelladas como éstas las que dotan al juego de un sentido del humor que no he vuelto a ver en otro juego jamás.

Para finalizar les diré que, entre niveles, hay un nivel recurrente llamado “Andy Asteroids”. En él, Jim se saca un cohete del bolsillo y viaja al siguiente planeta, pero Psy-Crow le pisa los talones. Tu misión es esquivar los asteroides a la vez que agarras las burbujas y usas los motores anaranjados como turbo para llegar al planeta antes que Psy-Crow. Si lo logras, pasas al siguiente nivel. De lo contrario, tendrás que enfrentarte a Psy-Crow en una pequeña batalla.

Estos niveles fueron para mí muy molestos cuando era chico, ya que Psy-Crow mw ganaba siempre y después yo no sabía cómo vencerlo. Lo que hace es volar fuera de tu alcanze disparándote ganchos. Entonces lo que haces es pegarle latigazos para aturdirlo y dispararle mientras esté aturdido.

Earthworm Jim fue un éxito fenomenal, que inspiró una secuela en 1995 y una versión en 3D en 1996, que tengo entendido que fue malísima, aunque nunca la he jugado. También inspiró una serie animada, que creo que sólo duró 13 capítulos, y que nunca llegué a ver, pero tengo entendido que fue bastante buena.

Esto finaliza el artículo de hoy. No dejen de darme su opinión. Hasta la próxima.

-Ognimod-